Lo que pude ver el día de hoy es la falta de organización y cabeza evidente del movimiento de resistencia. Algunos compañeros dicen que nado como pez en agua, pues el anarquismo está en todos lados. Lo cierto es que, a falta de organización, muchas veces alguien sube y da cualquier idea descabellada que termina creando un caos aun mayor en el grupo. Ese es el problema.
La marcha en Tegucigalpa comenzó como a las 12 del medio día. Unas cinco mil personas se dieron cita en el lugar e igual número en el centro de la ciudad, frente a la catedral, con la excepción que ese grupo era en apoyo al golpe y dando vivas a las fuerzas armadas. La diferencia de clases era evidente. Por el lado del golpe, niños y niñas de las escuelas bilingües, con carteles en inglés y camisas blancas remarcando la “pureza” de sus intenciones. Por el lado de la resistencia, el pueblo pobre. Hombres y mujeres trabajadores, con rostro cansado y el cabello gris del hambre. La prensa es tan buena en remarcar esa diferencia que hace que, quien no tiene una idea aún de lo que pasa, quiera estar con los que más se le parecen al ideal de imagen que la televisión nos ha metido. Luego, nuevamente la lluvia. Nos cayó con tanta fuerza que me hizo pensar, que si Dios existiera, sería obviamente reaccionario, (porque como la reunión de la derecha fue en la mañana, y alguien se le ocurrió que la nuestra para evitar violencia debía ser en la tarde sin pensar que es en la tarde que comienza siempre a llover…) en fin. Ya nos vamos acostumbrando a vivir con la ropa mojada.
En el resto del país la cosa está distinta. En SPS la manifestación de “la democracia” de la derecha se confrontó con la manifestación de la “democracia” de la izquierda. Y a diferencia de la de Tegucigalpa, en donde se evitó la confrontación (aparte de los miles de policías que cuidaban a los demócratas del golpe) en San Pedro Sula hubo enfrentamiento entre los bandos dejando un saldo de varios heridos.
Varias ciudades del país se han sublevado. Santa Bárbara, Catacamas, Lempira, La Esperanza, La Paz, Tocoa, El Progreso, La Ceiba entre otras, bloqueando carreteras, puentes y edificios. Varias de estas manifestaciones han terminado en violencia y algunas fuentes mencionan las primeras muertes.
la televisión muestra las imágenes de la marcha de la derecha con una linda edición sonorizada con el himno de la alegría. Para ellos todos estamos felices en Honduras. El Gobierno de facto presentó a sus ministros quienes aseguran poder demostrar que el golpe de estado no es ningún golpe y no mencionan nada de la violencia que crece sin precedente en estas Honduras.
Nos seguimos moviendo con mucho riesgo pero con valentía, gente que conocemos ha sido desaparecida o están exiliadas, entre ellos Allan Mcdonald, conocido y respetado caricaturista que siempre se ha presentado a favor de los más pobres. Las noticias nos seguirán diciendo que todo está “normal”, y de hecho es cierto. La normalidad en Honduras ha sido violenta los últimos años, la deferencia es que ahora, un grupo de patéticos gorilas, le ha dado una fuerza a la lucha de clases que les debe dar miedo.
Nosotros seguiremos mojándonos en las calles para detener al fascismo del siglo XXI.
¡No pasarán!
Gracias a Gabi por la Cronica.